Archivos de la categoría ‘Carta’

Cançao pra Lola….

Publicado: 28 marzo, 2014 en Carta

Hola mi amor…

pequeña luz de mi razón.

He recorrido la risa y el mar, de la felicidad.

 

No, no pretendo deslucir

ya se, las cosas son así…

Apenas una llamada a tu corazón…

a tu corazón.

 

No se si sabrás cuando se muere el sol

la risa se engalana

cuando sueño con tu almohada

cuando te veo a ti…

cuando te siento ti.

 

Hola mi amor…

pequeña luz de mi razón

he recorrido la risa  y todo tu mar, hasta la felicidad.

 

No, no pretendo desdecir

de alguna manera hemos llegado aquí…

 

Apenas una llamada a tu corazón…

Apenas una llamada a tu corazón…

a tu corazón.

 

No se si sabes cuando se muere el sol…

no se si sabes, de risa engalanada…

no se si sabes de almohadas…

solo te se decir..

que si no te tengo a ti…

…yo no soy nada.

 

JCF

28/03/2014

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Tu nombre

Publicado: 25 mayo, 2013 en Carta

Queda la noche,
en mudo silencio,
se apagan las luces,
empieza el concierto…
de miles de estrellas dejando destellos
reluce la luna entre todos ellos.
Se queda la noche,
se acallan los juegos,
los niños se duermen,
se duermen los viejos…
se duerme la risa, se despierta el miedo
descubro la noche, relucen los sueños.
Me duele tu ausencia,
en sueños te veo,
me mueve un suspiro
cuando te recuerdo…
andando despacio, sintiendo tu fuego
que llena mi alma, que dice “te quiero”.
Tan solo hay un mar,
distancia y anhelos,
alguna canción,
entre mis recuerdos…
la torre, el castillo, la virgen, el cielo,
los toros, la cuerda, y un “por que yo quiero”
cobijan tu nombre,
Tu nombre …
como un rezo de Enero
tengo fe porque espero…
Volverás algún día…
Volverás..
a mi.

JCF

23/05/2013

Amparin

Publicado: 2 noviembre, 2012 en Carta
Ayer en el día 17/03/2011, a esa hora en que los noctámbulos desperezan su osadía, en esa en que la gente normal genera bien para si y sus congéneres, y mientras yo dormía, la niña de mis ojos ha querido, dejar un quejido en la mirada, y a mas que el sueño no faltara, desvelé de mi sarcasmo. Denotando de que manera, esta nuestra primavera, me regalaba el retoño de la hazaña de la vida, y siendo así me paría mi pequeña Amparín… y aquí os dejo con ella y con la sarta de nietecitos con que compite con sus hermanas…

Un beset…jajjajajaj

Dolores… se llamaba Lola…

Publicado: 30 julio, 2012 en Carta

Ahora que la noche no es tan fría…ahora que no hay mas que desengaño, ahora que despertar es un descanso, estallo de alegría si te pienso.
Nada que reprochar y sin embargo, ahora que pesa menos el cajón de mis recuerdos, que el honor de mis ancestros mancillado, quizá por cuatro cuartos que te alegren el bolsillo compañera. Si a bien tuvieras, dejarme encontrar como por magia, la papeleta del cajón de empeño donde deben estar ya bien guardadas, el dolor que has dejado aquí en mi pecho no borraría la imagen que te tengo…
compañera…. que te tengo…

Solo…

Publicado: 28 julio, 2012 en Carta

Solo…
me quedaré solo…
y solo, continuaré…
Decía aquella canción
de la época de los enamorados
mientras se llena el jarrón de pétalos apagados,
de ninfas, sordas de hastío,
de noches de luna hueca…
de prisa en vez de las flores,
que relucirían mi mueca.
Ese jarrón otrora lleno de recuerdos,
que sin saber por qué…
se quedo yermo..
se disfrazó de noches apagadas,
y disfrazó a la amada, de luz decepcionada.
Aquella mansión de los regazos,
que se perdió sin un abrazo,
aquella vida llena de ternura,
que en un reproche de sazón
se quedó a oscuras…
Aquellos ojos llenos de tristeza,
que rechinaban en canciones…
aquella mueca de locura…
que por enésima vez…
se queda a oscuras…
Aquella desazón que ilusionaba,
con reconciliar el alma herida…
aquella sedación que producía…
el hueco de tu amor…
la yaga de mi herida.
Estando como estoy, otra vez muerto,
y a pocas lunas de la luz del día…
me sale esta canción,
del corazón abierto…
en esta noche de calor…
que para mi, se tornó fría.

Unas letras para mi hija…

Publicado: 11 enero, 2011 en Carta

Hija Mía, quisiera estar seguro

de haberte enseñado …

A disfrutar del amor,
A confiar en tu fuerza,
A enfrentar tus miedos,
entusiasmarte con la vida,
A que pidas ayuda cuando la necesites,
A tomar tus propias decisiones,
A ser una buena amiga de ti misma.

Quisiera estar seguro de que aprendiste…

A decir o callar según tu conveniencia,
A quedarte con el crédito de tus logros,
A no estar pendiente de la aprobación de los demás,
A no absorber las responsabilidades de otros,
A ser consciente de tus sentimientos y a actuar en consecuencia.

Quisiera estar seguro, hija mía, que aprendiste…

A poner límites,
A sostenerlos,
A tomar más riesgos,
A aceptar los cambios,
A realizar tus creencias,
A ser capaz de llenar primero tu copa y luego la de los demás,
A planear tu futuro pero no vivir en él.

Me gustaría, hija mía, que hayas aprendido…

A valorar tu intuición,
A tomar tus propias decisiones,
A hacer de la comprensión y el perdón, tus prioridades,
A aceptarte como eres,
A disfrutar la diferencia entre los sexos,
A aprender de los encuentros y de los fracasos.

Me gustaría, hija mía,
que te permitas reír a carcajadas por la calle, sin ninguna razón.
Pero, sobre todo, quisiera que hayas aprendido

A no idolatrar a nadie,
y sin embargo…

saber elegir a quién sea capaz de mantener

la luz en tu mirada.

Jorge Bucay…y yo.

11/01/2011

OHHHHH…llega Navidad

Publicado: 24 diciembre, 2010 en Carta

Ya…llega Navidad, todos los carteles de colores engalanando las calles.

Las luminarias a pleno pulmón desgastando su luz y calor por doquier, ensalzando el ambiente festivo.

Los niños por las calles con sus panderos, entrando a todos los bares y mercados requiriendo de entre los asistentes el tan preciado aguinaldo…””Dame el aguinaldo carita de rosa, si no me lo das te llamaré roñosa””.

El candor del momento, eleva tanto el espíritu que nos olvidamos del frío, y siempre terminamos perdiendo la bufanda larguísima que nos tejió la abuela.

En este ir y venir tan ajetreado nos viene el aroma de las castañas de la Pepi, que como siempre en los inviernos y a mas en estos días chisporrotean en su sartén atizadas por el fuego de carbón.

Las calles se van llenando más y más de las gentes más variopintas mientras el día avanza inexorablemente, son las doce y con lo que hemos recogido vamos a Brillante, sí, a Cuatro Caminos a comernos unos churritos con chocolate.

El olor a humo se entremezcla con el frío, transmitiendo ese aroma tan característico que macerado de las luces y carteles de colores y aderezado por esas cantinelas villancicos, nos recuerdan que hoy es Noche Buena y mañana Navidad, saca la bota maría que me voy a emborrachar…

Las madres trapicheando por los mercados, tratando de ajustar su presupuesto a una cena de gala, que por otra parte no es difícil de componer, las gambas solo se comen en Navidad.

Al atardecer  las cocinas de carbón arden al rojo vivo, los aromas de carnes y pescados se alean, para salir a las calles impresionando el ir y venir de las gentes.

Antes de que den las diez, a esa hora en que habitualmente las chicas se crisalizan a diario, no se ve un alma por las calles, apenas algún rezagado que corre sujetándose el sombrero con una mano, mientras en la otra aprieta una botella del Gaitero…

Sigo paseando, cada vez más solo, me parece ver en las ventanas empañadas a algunos niños que parecen reirse de mi estampa. Esta agua nieve que me empapa me ha calado hasta los huesos y ardo en deseos de encontrar algún paisano que disponga de la suerte de un barril lleno de leña donde matar el frío.

En mi mente sólo se asoma el aroma de una buena mistela, que calme este frío hueco que me cristaliza por dentro.

Me doy cuenta que estaba recordando, hace cuarenta y tantos años, yo era un chaval… y todo ha cambiado tanto, que es difícil reconocer nuestro barrio, nuestra calle, nuestra casa, el vecindario, siendo igual luce tan diferente, que me viene la reflexión, ” De aquella Navidad solo me queda el frío”.